El de… alguien ha despertado mis deseos más ocultos

Volví a TRAMA VIP después de mucho tiempo. Rachel, de La Maleta de Rachel, celebraba allí su cumple. Cuando recibí la invitación no lo dudé. Pasaría a saludarla y a festejar un ratito con ella. Que se lo merece. Y genial, porque así volvía a TRAMA, que me apetecía ver a mis chicas, con permiso del manchego, a mis “Pepi-Luci-Bom”.  

sigue leyendo

El de mi fantasía erótica con Carlos en la Cruz de San Andrés

La noche que pasé con Carlos en Trama VIP me dejó mala de deseo los días siguientes. Pero mala, mala. Tanto, que en cuanto tenía un momento de tranquilidad en casa me encantaba recordarlo y sentir como se mojaban mis bragas. Una de esas veces quise revivirlo acariciándome, tocándome. Sin más, sentada en el sofá, recosté mi cabeza, cerré los ojos y, sin quitarme nada, me desabroché el pantalón y metí mi mano, abriéndome paso como podía; no me lo iba a poner fácil desde el principio. Quería sentir la humedad por encima de mis bragas. Con la otra mano desabrochaba mi blusa y por debajo del sujetador pellizqué mis pezones.

sigue leyendo

El de… me comieron el coño en un baño público

El verano daba sus últimos coletazos.

Me puse un vestido azul clarito, corto, sencillo, no tenía nada el vestido, algo de escote, pero son de esos vestidos que te los pones y realzan todas tus curvas de tal manera que llegas a pensar: «a ver si hasta voy a estar cañón y todo». Elegí unas sandalias plateadas y unos pendientes algo llamativos. Me ricé la melena y sin más, a eso de las 22h me fui a verlo actuar a un local de Vallecas.

sigue leyendo

El de… sexo en Nueva York

La llegada al Gran Hotel Inglés de Madrid de Magnolia Bakery me ha trasladado a Nueva York, recordando cuánto deseaba ir mientras disfrutaba de la serie de las series, Sex and the city, sintiéndome Carrie Bradshaw -en lo que a escribir, coleccionar zapatos y elegir mal a los hombres se refiere, porque en lo demás una tiene más que ver con Samantha Jones- y cómo no recordando cuando fui a esa maravillosa ciudad que sin duda alguna supera todas las expectativas. Mi corazón y yo sentimos que tenemos que volver.  

sigue leyendo